20-05-2017 09:26

General

Cannes 2017. El día que Netflix nos regaló 'Okja'

Mereció la pena levantarse a las 6 para llegar al madrugador pase de Okja, de Bon Joon-ho. Un cuento de texturas amblin y tono muy mutante que en ocasiones recuerda a un deformado King Kong. Inteligente, precisa y preciosa con un sublime sentido del humor y una poesía sin límite. Y esos CGI con alma y una Swinton grandiosa. Netflix ha dejado vía libre a la visión del director coreano como pocos estudios habrían hecho y permite que la película llegue de manera global, cuando de otro modo en países como España se hubiera estrenado con pocas copias... o no.

Me reúno con la gente de Blood Window para seguir profundizando en la producción fantástica de Latinoamérica, una de las estrategias de Sitges más ilusionantes. Wonderstruck de Haynes es mucho mejor que Carol, Y es que el director se supera en cada trabajo. Mágica y de adorable simetría. Y A Prayer for the Dying es pura adrenalina entre Asia y Europa de furia desatada en sus imágenes. Vuelvo a ver a Ferrara por estos lares y, en medio de una fiesta muy alemana, Samuel Hadida me saluda efusivamente demostrando que el productor de Resident Evil recuerda Sitges con cierta facilidad. Y no puede faltar la anual cena en el mítico Vesubio, descubierto por Xavier Duran, nuestro director general, que se asombra de las tipologías y miles de historias que se agolpan en las mesas del famoso restaurante.

Un día que empezó lluvioso y gris y que ha acabado con risas, buen cine y noticias interesantes. Quizá la culpa sea de la magia, esta vez con nombre de película coreana, Okja, una cinematografía que vuelve a brillar en Cannes. Gracias Thierry.
  • SECCIÓN

    PATROCINADA

    POR:

Últimas noticias