06-03-2015 12:06

General

Pérdidas

Han sido días de pérdidas, dolorosos, difíciles. Aún no puedo entender cómo un amigo, un gran profesional, una fuerza de la naturaleza como Manel Vicaria se ha ido. Su energía, su sonrisa contagiosa, sus soluciones para todo impregnaban los momentos colectivos de nuestra comunidad profesional y, sobre todo, eran siempre modelo y apoyo para los que teníamos la suerte de ser sus amigos. Fueron muchos festivales de Sitges, de Donostia, muchos estrenos, noches compartidas, vidas en común. Manel creaba vida y ambiente de trabajo, dominaba el medio y la humanidad. Yo te echaré de menos, como amigo, como esa persona que parecía cambiar con su sola presencia un día nefasto de trabajo. Pero también, en estos tiempos en que lo impertinente pretende ser gracioso y contamina lo profesional, el recuerdo de Manel, siempre exacto en su ponderada administración del humor, la distensión y la crítica, será un modelo no solo de nostalgia, sino de encaminar ciertas actitudes y posturas que no benefician a nuestra profesión. Manel Vicaria es leyenda humana, ejemplo profesional y un amigo. Esto último es eterno, permanece en el tiempo y seguro que los que te conocimos y compartimos esa amistad seguiremos oyendo tu risa contagiosa, tu saludo enérgico en cualquier esquina de Donostia, Sitges... Siempre cerca de todos nosotros.

Más lejano, desde ese espacio conquistable del mito, cabalgando en la leyenda de las imágenes televisivas y cinematográficas se fue Leonard Nimoy. Gran actor, persona, personaje, siempre Mr. Spock, pero mucho más. Tuve hace años la oportunidad de hablar por teléfono con él, apreciar su voz grave, algo cansada, conocer su faceta de mecenas y coleccionista de arte contemporáneo. Hombre culto, exquisito, fue el rostro de un icono del siglo XX, Spock, que nos traslada más allá del espacio del tiempo. Los que entendemos Star Trek, más que como una saga o un fenómeno, como filosofía de vida, seguiremos pensando en Spock, en Nimoy, como modelos para llegar, desde la ficción, a donde el hombre no ha llegado jamás. Nimoy/Spock nos ha enseñado algo que, hoy sobre todo, no podemos ni debemos olvidar, como es mirar a las estrellas, buscar la trascendencia y hacerlo, como él, a través de lo humano y la amistad. Spock es el camino, Nimoy uno de esos grandes profesionales cuyo trabajo, cuya vida traspasan y trascienden los propios límites del arte para convertirse en leyenda, mito y referencia. Una vez más, larga vida y prosperidad, amigo.
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