Masaaki Yuasa

Masaaki Yuasa

“Trato de ofrecer un espectáculo complejo e inestable”
Lectura de 3 min.

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Nos encontramos con Masaaki Yuasa, que acude al festival por dos motivos: recibe el Premio Máquina del Tiempo en reconocimiento a una de las carreras más revolucionarias del anime reciente, y presenta su última película, Inu-Oh, un alucinante musical ambientado en el siglo XIV. Yuasa se reúne con nosotros tras la proyección de esta última, en cuya introducción ha bromeado con que lo que más le gusta de Sitges es su habitación de hotel. Antes de la entrevista nos cuenta que se está tomando un año sabático tras su salida de Science Saru, la compañía de animación que presidía, pero que espera poder volver pronto a trabajar. Nos centramos en los asuntos que le traen por el festival, interrogando su filosofía de trabajo.

¿Sientes alguna filiación con Inu-Oh, el protagonista de tu última película?

Ambos somos cuentacuentos, aunque nos separen seiscientos años de historia. Me parece una figura inspiradora, es alguien que nace con dificultades y que lucha por superarlas. Me gustaría ser más como él.

Su obra siempre ha tenido una dimensión musical, y esta película sobre todo. ¿Cree que la música y la animación se parecen?

Ambas van ligadas al ritmo. La música te mueve, y la animación consiste en poner cosas en movimiento. Considero que ambas comparten que, a través del movimiento, revelan emociones que de otra manera se mantendrían ocultas.

¿La animación permite expandir los límites de lo posible?

La animación presenta una realidad deformada, la cual me permite conectar con el público de manera más directa que mediante la imagen real. Me recuerda a cuando un niño dibuja las cosas que le gustan más grandes y las que no más pequeñas. Es una realidad subjetiva, y eso es lo que me interesa representar.

Además de tratar la narración y el arte, Inu-Oh aborda el espectáculo.

Sí, trato de entretener mediante un espectáculo. Pero no me interesan los espectáculos estables que suelen ofrecerse, prefiero algo más complejo y cambiante.

Sus obras suelen combinar diferentes estilos y técnicas. ¿Considera que la animación puede ser un arte total?

Sí, la animación es muy libre y permite incorporar todo tipo de cosas, muy distintas entre sí. Así que intento aprovechar eso e incluir en mis películas todo lo que me divierte.

El Festival de Sitges aborda el cine fantástico. ¿Se considera un cineasta fantástico?

Hago muchas películas fantásticas, es cierto, pero creo que es un término un poco indefinido, así que no estoy seguro.

¿Y qué figuras dentro de esa tradición le inspiran?

Hay muchos. Uno que no es estrictamente fantástico, pero que me ha inspirado mucho por el uso y el movimiento de la cámara es Brian de Palma. De todas sus películas, las que me resultan más inspiradoras son Vestida para matar, Impacto y Los intocables de Eliot Ness.

Ha recibido el Premio Máquina del tiempo en reconocimiento a su trayectoria. ¿Cómo la valora hasta el momento?

Mi carrera sigue en marcha, no está acabada, así que me cuesta juzgarla todavía. Sí que es cierto que he notado algunos cambios en la industria del anime durante este tiempo. Mi generación era muy enérgica, pero con el paso del tiempo quedó un poco relegada por la entrada del 3D y sus posibilidades. Sin embargo, creo que últimamente estamos viviendo una reemergencia de un anime más clásico. 

¿Y hacia dónde cree que le puede llevar su carrera en un futuro?

No tengo una meta definitiva. Haré aquello que me satisfaga personalmente y, como es habitual, no conseguiré los resultados soñados, pero espero que aún así la gente lo disfrute como hasta ahora.

 

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