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Nuestras recomendaciones para el 8M

Lectura de 5 min.

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Como manda la tradición con las fechas más señaladas en el calendario (y desde luego el Día Internacional de la Mujer no es la excepción), hemos juntado a nuestro equipo de selección de películas para que, precisamente, junten un buen puñado de títulos para conmemorar la ocasión.

 

A continuación, una batería de recomendaciones en las que destacan, tanto delante como detrás de la cámara, las presencias de mujeres sin las que no podemos entender nuestro amor por el cine de género.

 

Ángel Sala - Director Artístico

Tilda Swinton por partida doble y parte fantasmal en un diálogo generacional entre tinieblas en la esencial y infravalorada The eternal Daughter, de Joanna Hogg, historia de fantasmas que es trasgresora sin dejar de ser clásica y que define como pocas la idea de la aparición sobrenatural. 

 

Mònica Garcia - Directora de la Fundación

El rostro más carismático dentro del subgénero del rape and revenge es, sin duda, el de la heroína del film Revenge, dirigido por Coralie Fargeat en 2017. La Final Girl, encarnada por una visceral Matilda Lutz, protagoniza una de las transformaciones más sorprendentes del cine de género reciente: de objeto de deseo pasa rápidamente a tomar las riendas de su propia supervivencia.El cuerpo de Jen, codiciado por la mirada masculina, es deformado por una violencia que pretende destruirla, pero que acaba convirtiéndose en la única vía de resistencia frente a sus verdugos. Física y visceral, Revenge muestra a una mujer decidida a sobrevivir a cualquier precio.

 

Xavi Sánchez Pons - Dirección de Programación

Katt Shea, una de las directoras y guionistas de cine de género que merece ser reivindicada con urgencia, dirigió y coescribió este fantástico thriller de terror que llevaba a una soleada, pero al mismo tiempo, sórdida California una premisa parecida a Maniac Cop; eso sí, sin la coartada sobrenatural del clásico de culto de William Lustig. Christina Applegate, protagonista de Streets, brilla con luz propia como una sin techo final girl que deberá enfrentarse a un policía psicópata y fascista. Por cierto, produce Roger Croman, siempre atento a las nuevas voces femeninas. 

 

Enrique Garcelán - Comité de Selección

Me decido por recordar la sorpresa que me produjo descubrir Near Dark (Los viajeros de la noche), un western vampírico que apareció inesperadamente en una sesión sorpresa de Sitges. Aquella proyección tenía algo de revelación: una mezcla de polvo, sangre y noche que convertía el género en un territorio extraño y fascinante. Su directora, Kathryn Bigelow, ya tenía muy claro su lugar detrás de la cámara en su primera película en solitario, estrenada en 1987. Lo expresó sin rodeos: «Si existe una resistencia a que las mujeres sean directoras, yo he decidido ignorar ese obstáculo por dos razones: no voy a cambiar mi género y me niego a dejar de hacer películas».

 

Gerard Casau - Comité de Selección

Nunca vi Trouble Every Day, de Claire Denis, cronómetro en mano, por lo que no puedo precisar el tiempo que Béatrice Dalle aparece en pantalla. Quizá no sea mucho, pero da igual. Su Coré domina la película incluso cuando no está físicamente presente, expansiva como las salpicaduras de sangre que ella misma derrama por las paredes de la casa en la que su protector/captor trata de contener a la bella bestia y a su deseo inasumible. En cierto modo, Dalle parecía destinada a encarnar este personaje incluso antes de que Betty Blue descubriera su aura voluptuosa, identificada en unos labios que deben morder y desgarrar lo timorato. Marco Bellocchio lo detectó al vuelo, y le ofreció raudo el papel de bruja afterpunk de La visione del Sabba, cuyo martirio ella misma referenció décadas después, a modo de hipertexto, en Lux aeterna de Gaspar Noé. Pero en medio de todo esto, como un centro de gravedad magnético y letal, se halla la caníbal Coré, cuya boca es el abismo donde un beso se torna en mordedura.

 

Gloria Fernández - Comité de Selección

Jennifer Lynch, hija del maestro David Lynch, mostró una gran valentía al dirigir en la India Hisss en 2010, una nueva versión del mito tradicional de las Nagin, las mujeres serpiente. Su ambición era modernizar esta figura realizando un thriller autoral con dosis de fantasía. Sin embargo, el rodaje se convirtió en una auténtica pesadilla, un proceso que quedó retratado en el documental Despite the Gods, dirigido por Penny Vozniak en 2011 (y presentado en Sitges por cierto con la presencia tanto de Penny como de Jennifer), donde se muestra el desafío de una mujer luchando por su autoridad en la industria del cine indio, una industria dominada masivamente por hombres. 

 

Javier Fernández - Comité de Selección

Cynthia Rothrock en Lady Dragon, dirigida por David Worth.  De breves apariciones en el cine de Hong Kong a transformarse en una auténtica estrella internacional del cine de acción, consolidándose como un referente femenino indiscutible en el género.  

 

Omar Parra - Comité de Selección

 Si hablamos de personajes femeninos que rompen moldes en el fantástico, Lee Geum-ja, de Sympathy for Lady Vengeance, es la jefa absoluta. Park Chan-wook cierra su trilogía con una mujer que, tras trece años de encierro injusto, decide dejar de ser la víctima para convertirse en el ángel exterminador más elegante y despiadado del cine coreano. Es increible cómo usa esa supuesta "amabilidad" como un arma y cómo Lee Young-ae nos hipnotiza con esa mirada cargada de sombra roja. No es solo venganza; es Geum-ja tomando las riendas de su propia redención a sangre fría. Un icono que hay que celebrar hoy y siempre. 

 

Víctor Esquirol - Comité de Selección

En una filmografía donde el feminismo ha tenido siempre un peso promimente, es lógico que la cumbre la marque no un título, sino más bien un personaje femenino. Considero que Lady Eboshi es la sublimación de todas las virtudes de Hayao Miyazaki, ya sea como artista, ya sea como ser humano. La “antagonista” de La princesa Mononoke es mucho más que esto; de hecho, cada una de sus apariciones es una rebelión contra la condena de ser reducida a una mera etiqueta. Al fin y al cabo, Lady Eboshi no es un mero personaje, sino más bien una síntesis perfecta de la condición humana, así como del lugar que ésta ocupa en el mundo. La líder que se ha fortificado, con puño de hierro, en una utopía social, es también la encarnación de una sed tan insaciable, que puede igualmente abocar a su gente al abismo del cataclismo ecológico. Con ello, Miyazaki difumina magistralmente las barreras que separan al Bien del Mal, mezclando ambos polos en un todo elegante, amenazante y cautivador a partes iguales… declarando con ello (o con ella) que lo que nos define no son nuestras convicciones, sino las contradicciones y tensiones que se originan entre ellas.  

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